quinta-feira, 21 de julho de 2016

Vivir la Navidad a la luz de la “Evangelii Gaudium”

Sigue alcanzando una receptividad extraordinaria la Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium”, recién escrita por el Papa Francisco. Tanto en el plano eclesial como en los más diversos espacios extra-eclesiales, el documento continúa repercutiendo con notable impacto.
Quiero creer que ese impacto llegará más lejos, a medida que sus propuestas de reforma de la Iglesia y de la sociedad vayan siendo apreciadas más de cerca y alcancen el corazón y la mente de un número creciente de lectores y lectoras, católicos, cristianos y no-cristianos.
Como se sabe, el propósito de la EG es ofrecer pistas o directrices de renovación de la Iglesia Católica Romana (con incidencia en la misión de los católicos en la sociedad), para los próximos años de ministerio del Papa actual.
Aunque no se refieran directamente a la Navidad de Jesus, las propuestas allí presentadas guardan algún tipo de relación con el Misterio de la Encarnación. Y no sólo por el hecho de que ese documento haya sido publicado prácticamente en clima de Advenimiento, a pocas semanas de la Navidad.
En estas breves líneas, parto de una pregunta: a la luz de la “Evangelii Gaudium” (EG), ¿que reflexión se puede hacer sobre la Navidad? O ¿cómo se puede hacer una relación entre la EG y los valores que caracterizan una espiritualidad de ese tiempo? Trato de atenerme apenas a algunos puntos: conversión, servicio a la causa de los pobres, espíritu misionario.
UNA NAVIDAD DE CONVERSIÓN – En nuestra sociedad del espectáculo y de exacerbado consumo, muy del gusto de los seductores ídolos de nuestros tiempos, y también muy del gusto de su “cultura de lo descartable”, ¿qué sería verdaderamente convertirnos? ¿Qué seria atender al llamado del Papa Francisco como resonancia al llamado del Evangelio?
Trato de (en/con él) recoger algunos pasos:
– Vencer los llamados del Mercado: “El gran riesgo del mundo actual, con su múltiple y avasalladora oferta de consumo, es una tristeza individualista que brota del corazón acomodado y mezquino, de la búsqueda desordenada de placeres superficiales, de la conciencia aislada.” (EG, n. 2).
– Dejarnos contagiar por la alegría de los pobres: “Puedo decir que las alegrías más bellas y espontáneas, que ví a lo largo de mi vida, son las alegrías de personas muy pobres que tienen poco a qué agarrarse.” (EG, n. 1)
– Dejarnos guiar por el Espíritu: “Llegamos a ser plenamente humanos, cuando somos más que humanos, cuando permitimos a Dios que nos conduzca más allá de nosotros mismos para que alcancemos nuestro ser más verdadero. Aquí está la fuente de la acción evangelizadora. Porque, si alguien acogió este amor que le devuelve el sentido de la vida, ¿cómo puede contener el deseo de comunicarlo a los demás?” (EG, n. 1)
Cuántos ejemplos edificantes y testimonios proféticos tenemos que recoger, en nuestras “corrientes subterráneas”, más cerca y más lejos. Pienso aquí en esta bella historia que nos trae el periódico NCR (New Catholic Reporter) del día 23 de diciembre, acerca del acogimiento, en el tiempo navideño, por hermanas benedictinas en su monasterio, de una musulmana afgana, embarazada de ocho meses, en busca de asilo, experiencia que marcó profundamente sus vidas (cf. relato completo en:
http://ncronline.org/news/sisters-stories/transformations-follow-after-nuns-take-mother-and-child
SERVIR A LA CAUSA DE LOS POBRES como “salida misionaria” 
” Con obras y gestos, la comunidad misionaria entra en la vida diaria de los demás, acorta las distancias, se rebaja – se fuera necesario – hasta la humillación y asume la vida humana, tocando la carne sufriente de Cristo en el pueblo. Los evangelizadores contraen así el «olor de oveja», y estas escuchan su voz.” (EG, n. 24)
“Transformar todo”: “Sueño con una opción misionaria capaz de transformar todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda la estructura eclesial se tornen un canal proporcionado más a la evangelización del mundo actual que a la auto-preservación. La reforma de las estructuras, que la conversión pastoral exige, sólo se puede entender en este sentido: hacer que todas ellas se vuelvan más misionarias, que la pastoral ordinaria en todas sus instancias sea más comunicativa y abierta, que ponga a los agentes pastorales en actitud constante de «salida» y, así, favorezca la respuesta positiva de todos aquellos a quienes Jesus ofrece a su amistad.” (EG, n. 27)
Ejercicio de humildad: comenzar por mí: “Dado que soy llamado a vivir aquello que pido a los demás, debo pensar también en una conversión del papado. Me cabe, como Obispo de Roma, permanecer abierto a las sugestiones tendientes a un ejercicio de mi ministerio que lo vuelva más fiel al significado que Jesus Cristo pretendió darle y a las necesidades actuales de la evangelización.”
¡Antes de la tradición, el Evangelio!: “En su constante discernimiento, la Iglesia puede llegar también a reconocer costumbres propias no directamente ligadas al núcleo del Evangelio, algunas muy enraizadas en el curso de la historia, que hoy ya no son interpretadas de la misma manera y cuyo mensaje habitualmente no es percibido de modo adecuado. Pueden hasta ser bellas, pero ahora no prestan el mismo servicio a la transmisión del Evangelio. ¡No tengamos miedo de revisarlas! Del mismo modo, hay normas o preceptos eclesiales que pueden haber sido muy eficaces en otras épocas, pero que ya no tienen la misma fuerza educativa como canales de vida.”
UNA ESPIRITUALIDAD DE ÉXODO, DE CAMINO: “Prefiero una Iglesia accidentada, herida y embarrada por haber salido por los caminos, a una Igreja enferma por el encierro y la comodidad de agarrarse a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada en ser el centro, y que termina presa en una maraña de obsesiones y procedimientos.”
– Una misión que denuncie las raíces del sistema: “Hoy, en muchos lugares, se reclama más seguridad. Pero, mientras no se eliminen la exclusión y la desigualdad dentro de la sociedad y entre los diversos pueblos será imposible desarraigar la violencia. Acusan a los pobres por la violencia y a las poblaciones más pobres, pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un terreno fértil que, más temprano o más tarde, han de provocar la explosión. Cuando la sociedad – local, nacional o mundial – abandona en la periferia a una parte de sí misma, no hay programas políticos, ni fuerzas del orden o servicios secretos que puedan garantizar indefinidamente la tranquilidad.
– Una misión que supere el eurocentrismo: “No podemos pretender que todos los pueblos de los diversos continentes, al expressar la fé cristiana, imiten las modalidades adoptadas por los pueblos europeos en un determinado momento de la historia, porque la fé no se puede confinar dentro de los límites de comprensión y expresión de una cultura. Es indiscutible que una única cultura no esgota el mistério de la redención de Cristo.”
(También) para esta Navidad, la Exhortación Apostólica “Evangelii Gaudium” nos trae fecundas inspiraciones de cambio, de conversión personal y comunitaria. ¿Estamos dispuestos a impregnarnos de sus intuiciones evangélicas?
Traducción: Rolando Lazarte

Viver o Natal à luz da “Evangelii Gaudium”

Segue alcançando uma receptividade extraordinária a Exortação Apostólica “Evangelii Gaudium”, recém-escrita pelo Papa Francisco. Tanto no plano eclesial como nos mais variados espaços extra-eclesiais, o documento continua repercutindo com notável impacto.
Quero crer que tal impacto vai mais longe, à medida que suas propostas de reforma da Igreja e de sociedade forem sendo apreciadas mais de perto e ganharem o coração e a mente de um número maior de leitores e leitoras, católicos, cristãos e não-cristãos.
Como se sabe, o propósito da EG é o de oferecer pistas ou diretrizes de renovação da Igreja Católica Romana (com incidência na missão dos católicos na sociedade), para os próximos anos de ministério do Papa atual.
Mesmo não se reportando diretamente ao Natal de Jesus, as propostas aí veiculadas guardam algum tipo de relação com o Mistério da Encarnação. E não apenas pelo fato de que esse documento tenha sido publicado praticamente em clima de Advento, a poucas semanas do Natal.
Nessas breves linhas, parto de uma pergunta: à luz da “Evangelii Gaudium” (EG), que reflexão se pode fazer do Natal? Ou como se pode fazer uma relação entre a EG e os valores que caracterizam uma espiritualidade desse tempo? Cuido de me ater apenas a alguns pontos: conversão, serviço à causa dos pobres, espírito missionário.
UM NATAL DE CONVERSÃO – Em nossa sociedade do espetáculo e de exacerbado consumo, bem ao gosto dos sedutores ídolos dos nossos tempos, e bem ao gosto de sua “cultura do descartável”, o que seria mesmo converter-nos? O que seria atender ao apelo do Papa Francisco como ressonância ao apelo do Evangelho?
Tento nele/dele recolher alguns passos:
– Vencer os apelos do Mercado: “O grande risco do mundo atual, com sua múltipla e avassaladora oferta de consumo, é uma tristeza individualista que brota do coração comodista e mesquinho, da busca desordenada de prazeres superficiais, da consciência isolada.” (EG, n. 2).
– Deixar-nos contagiar pela alegria dos pobres: “Posso dizer que as alegrias mais belas e espontâneas, que vi ao longo da minha vida, são as alegrias de pessoas muito pobres que têm pouco a que se agarrar.” (EG, n. 1)
– Deixar-nos guiar pelo Espírito: “Chegamos a ser plenamente humanos, quando somos mais do que humanos, quando permitimos a Deus que nos conduza para além de nós mesmos a fim de alcançarmos o nosso ser mais verdadeiro. Aqui está a fonte da acção evangelizadora. Porque, se alguém acolheu este amor que lhe devolve o sentido da vida, como é que pode conter o desejo de o comunicar aos outros?” (EG, n. 1)
Quantos exemplos edificantes e testemunhos proféticos temos a recolher, em nossas “correntezas subterràneas”, mais de perto e mais de longe. Penso aqui nesta bela história que nos traz o periódico NCR (New Catholic Reporter) do dia 23 de dezembro, acerca do acolhimento, no tempo natalino, por irmãs beneditinas em seu mosteiro de uma muçulmana afegã, grávida de oito meses, à procura de asilo, experiência que marcou profundamente suas vidas (cf. relato completo acessando:
http://ncronline.org/news/sisters-stories/transformations-follow-after-nuns-take-mother-and-child
SERVIR A CAUSA DOS POBRES como “saída missionária”
” Com obras e gestos, a comunidade missionária entra na vida diária dos outros, encurta as distâncias, abaixa-se – se for necessário – até à humilhação e assume a vida humana, tocando a carne sofredora de Cristo no povo. Os evangelizadores contraem assim o «cheiro de ovelha», e estas escutam a sua voz.” (EG, n. 24)
“Transformar tudo”:
“Sonho com uma opção missionária capaz de transformar tudo, para que os costumes, os estilos, os horários, a linguagem e toda a estrutura eclesial se tornem um canal proporcionado mais à evangelização do mundo actual que à auto-preservação. A reforma das estruturas, que a conversão pastoral exige, só se pode entender neste sentido: fazer com que todas elas se tornem mais missionárias, que a pastoral ordinária em todas as suas instâncias seja mais comunicativa e aberta, que coloque os agentes pastorais em atitude constante de «saída» e, assim, favoreça a resposta positiva de todos aqueles a quem Jesus oferece a sua amizade.” (EG, n. 27)
Exercício de humildade: começar por mim:
“Dado que sou chamado a viver aquilo que peço aos outros, devo pensar também numa conversão do papado. Compete-me, como Bispo de Roma, permanecer aberto às sugestões tendentes a um exercício do meu ministério que o torne mais fiel ao significado que Jesus Cristo pretendeu dar-lhe e às necessidades actuais da evangelização.”
Antes da tradição, o Evangelho!:
“No seu constante discernimento, a Igreja pode chegar também a reconhecer costumespróprios não directamente ligados ao núcleo do Evangelho, alguns muito radicados no curso da história, que hoje já não são interpretados da mesma maneira e cuja mensagem habitualmente não é percebida de modo adequado. Podem até ser belos, mas agora não prestam o mesmo serviço à transmissão do Evangelho. Não tenhamos medo de os rever! Da mesma forma, há normas ou preceitos eclesiais que podem ter sido muito eficazes noutras épocas, mas já não têm a mesma força educativa como canais de vida.”
UMA ESPIRITUALIDADE DO ÊXODO, DA ESTRADA:
“Prefiro uma Igreja acidentada, ferida e enlameada por ter saído pelas estradas, a uma Igreja enferma pelo fechamento e a comodidade de se agarrar às próprias seguranças. Não quero uma Igreja preocupada com ser o centro, e que acaba presa num emaranhado de obsessões e procedimentos.”
– Uma missão que denuncie as raízes do sistema:
Hoje, em muitas partes, reclama-se maior segurança. Mas, enquanto não se eliminar a exclusão e a desigualdade dentro da sociedade e entre os vários povos será impossível desarreigar a violência. Acusam-se da violência os pobres e as populações mais pobres, mas, sem igualdade de oportunidades, as várias formas de agressão e de guerra encontrarão um terreno fértil que, mais cedo ou mais tarde, há-de provocar a explosão. Quando a sociedade – local, nacional ou mundial – abandona na periferia uma parte de si mesma, não há programas políticos, nem forças da ordem ou serviços secretos que possam garantir indefinidamente a tranquilidade.
– Uma missão que supere o eurocentrismo:
“Não podemos pretender que todos os povos dos vários continentes, ao exprimir a fé cristã, imitem as modalidades adoptadas pelos povos europeus num determinado momento da história, porque a fé não se pode confinar dentro dos limites de compreensão e expressão duma cultura. É indiscutível que uma única cultura não esgota o mistério da redenção de Cristo.”
(Também) para este Natal, a Exortação Apostólica “Evangelii Gaudium” nos traz fecundas inspirações de mudança, de conversão pessoal e comunitária. Estamos dispostos a impregnar-nos de suas intuições evangélicas?

Ricardo Brindeiro, um militante amoroso

Ricardo Brindeiro segue vivo entre nós, após sua grande viagem à Casa do Pai/Mãe, em cujos braços é acolhido, e com a festiva recepção de tanta gente querida que nos precedeu: Dom Oscar Romero, Dom Helder (que lhe ministrou as primeiras ordens menores), Margarida Maria Alves, Pe. José Comblin, Éliton Santana e tantas outras figuras venerandas.
Partiu, em sua grande viagem, aos seus densamente bem vividos 61 anos, ele que nasceu, em Recife, no dia 15 de agosto de 1952, numa família católica de classe média. Desde cedo, já revelava sinais de seu apreço à liberdade e de seu amor às pessoas, em especial aos pobres.
Em tenra juventude, experimentou um duplo apelo: à militância e à mística. Uma militância multiforme: nas pastorais sociais, no movimento estudantil, na política partidária, nos movimentos populares, nas organizações de base de nossa sociedade. De início, engajou-se em grupos de jovens da Igreja Católica. Depois, na militância estudantil universitária, em seu curso de Arquitetura, na UFPE, apoiando ou participando de campanhas de chapas do DCE.
Quanto ao apelo à mística, antes mesmo de sua tocante experiência de estudos no ITER (Instituto de Teologia do Recife), passa por uma repentina aventura: sem nada dizer em casa, põe-se a viajar mundo afora, indo parar em Óbidos – PA, em busca de uma experiência num Seminário franciscano. Durou pouco tempo. Mais tarde, quis vivenciar uma experiência ecumênica, tendo sido acolhido pelo conhecido monge Michel Bergman e demais irmãos na Comunidade de Taizé, em Alagoinhas, na Bahia. Tempo de fecundo encontro com Deus, nos irmãos. Aí também chegou a contribuir como arquiteto, projetando a capela desta Comunidade.
Foi, porém, no Instituto de Teologia do Recife (ITER), onde vem a ter o auge de sua experiência de formação teológica, tendo sido inspirado por figuras docentes como Humberto Plummen, René Guerre, Ivone Gebara, Sebastião Armando, Eduardo Hoornaert, Marcelo Augusto, além de tantos colegas de ITER espalhados por esse Nordeste, inclusive aqui em João Pessoa, a exemplo do Pe. Antônio Paulo Cabral de Melo.
Estudando no ITER, não abriu mão de morar e trabalhar intensamente com a Comunidade da Favela Brasília Teimosa, onde, pela imposição das mãos de Dom Helder, chegou a receber as Ordens Menores, tendo depois decidido seguir outras trilhas de militância junto ao povo dos pobres.
Vivia-se, no Brasil, um período de intensa efervescência dos movimentos populares, na qual a chamada “Igreja na Base” tinha um lugar de destaque, seja pela densa atuação das CEBs, das pastorais sociais (CIMI, Pastoral da Terra, Pastoral Operária, Pastoral da Juventude do Meio Popular e outras), do CEBI. Duas participações de Ricardo aí merecem destaque: sua contribuição, na área musical, no processo de elaboração do Ofício das Comunidades e de outros cantos litúrgicos, com Pe. Reginaldo Veloso e o o pessoal do Morro da Conceição. Também, ele conta com entusiasmo sua participação ao lado de várias figuras que atuaram na famosa Missa dos Quilombos, em começos dos anos 80.
Nessa época, também, juntamente com todo o povo dos pobres da Arquidiocese de Olinda e Recife, viveu tempos sombrios, logo após a resignação (aposentadoria) de Dom Helder, no augre da perseguição à “Igreja dos Pobres”, comandada pelo Vaticano. Para suceder a Dom Helder, o Vaticano nomeia Dom José Cardoso. Este arcebispo não tardou em comandar a vasta operação de desmonte, punindo, expulsando e substituindo os agentes de pastoral que animavam, à luz da Teologia da Libertação, a caminhada do Povo de Deus, naquela arquidiocese.
Uma dessas medidas punitivas voltou-se contra a Comunidade do Morro da Conceição, animada pelo Pe Reginaldo Veloso. Este também foi substituído. A comunidade reage à destituição de Pe. Reginaldo e à sua substituição pelo Pe. Constante. Com o propósito de “tomar posse”, o novo vigário pede a chave da Matriz, guardada pelo povo. O povo se reúne, faz uma manifestação, na qual também Ricardo estava presente, e até compôs uma música de resistência, tematizando o sentido de chave. O estribilho da música dizia:: “A chave, a chave / A chave eu não dou / A chave é de Pedro / Que é pescador.” A propósito, lembra o Pe. Paulo Cabral que “No processo de reintegração de posse, movido pela arquidiocese, o oficial de justiça, com todo o respaldo policial, quebra os cadeados e abre a Igreja.”
Recém-casado com Ana Gusmão, após um período de trabalho de Ricardo junto à FASE, decide o jovem casal vir fazer uma experiência missionária em João Pessoa, a convite dos Missionários Mazzianos, no Alto do Mateus, no final dos anos 80, com a mediação de Pe. Robson, e com a entusiástica acolhida da Comunidade Mazziana, animada por figuras muito queridas, entre as quais o Pe. Carlos Avanzi, o Pe. Dario Vaona, o Pe. Lorenzo e as Religiosas da mesma Congregação.
Na companhia da comunidade mazziana, ele e Aninha passam a animar várias atividades educativas, em especial o Projeto de Educação Popular“Beira da Linha”, desenvolvendo uma série de atividades educativas com as crianças, adolescentes e jovens do bairro: desde teatro, música a outras atividades pedagógicas, sempre numa perspectiva de formação da consciência cidadã.
Graças a essas atividades com a moçada do bairro, inclusive por meio de distintas iniciativas lúdicas – quantos milagres fez Ricardo com seu violão e suas paródias! – vai brotando uma nova consciência na comunidade, de modo a despertar um fecundo sentimento de protagonismo, inclusive no plano político. Várias ações, vários atos públicos foram então realizados, por melhorias concretas das condições de vida daquela comunidade.
Por esse tempo, Ricardo contribuiu ativamente nos debates e iniciativas relativas ao Estatuto da Criança e do Adolescente, contribuiu com o Centro de Direitos Humanos Margarida Maria Alves, do qual foi presidente. Militante do PT, chegou a candidatar-se a Vereador. E, sobretudo, tornou-se o principal ícone em sucessivas manifestações e atos públicos realizados pelos movimentos sociais, pelas pastorais e pelas organizações de base de nossa sociedade, animando com suas canções, com seu violão, com suas palavras de orem…
Nos últimos anos, como membro da assessoria do Mandato do Dep. Luiz Couto, do PT, ocupou o melhor do seu tempo colaborando com qualidade com as reuniões e debates dos movimentos sociais, em especial a Consulta Popular, a Assembléia Popualr, de cujas reuniões e encontros era dos mais assíduos, ora ajudando a construir o Grito dos Excluídos e Excluídas, ora participando de comissões de organização, etc. Nesse sentido, entendo a ação de Ricardo Brindeiro como a de um intelectual orgânico a serviço dos “de baixo”, em especial em sua atuação na prática prática.
Homem de fé que, desde sua humilde e espontânea disposição em se nos apresentar, primeiro, como pecador, não hesita em explicitar sua fé, ao seu modo (com fome diária de Eucaristia, assíduo exercício das leituras do dia, inclusive em seu período de grande provação), estava sempre disponível para participar dos encontros do Movimento Fé e Política e de tantas atividades das CEBs e da “Igreja na Base”. Fez também parte do Conselho de Justiça e Paz, criado por Dom Marcelo Carvalheira, na Arquidiocese da Paraíba.
Merece destaque sua participação no Grupo Kairós/Nós Também Somos Igreja, grupo iniciado por inspiração do Pe. José Comblin, desde 1998, e que já há vários anos, se reúne semanalmente na UFPB, do qual Ricardo foi um dos membros mais assíduos, a debater temas delicados de conjuntura eclesial, textos de teólogos e teólogas da Libertação, etc.
Para quem não o conhecia de perto, talvez tenha sido surpresa a densa festa de alegria e esperança em que se transformou seu velório, celebrado tanto em Recife (dia 3/12, dia de sua páscoa definitiva) quanto no Alto do Mateus (em João Pessoa, dia 4/12). Aqui, na Igreja de São Mateus, a comunidade do Alto se fazia presente com muita força. Também amigos e amigas tantas de outros bairros, de outros municípios, de outros Estados. Presentes sua esposa Ana, seus filhos Mateus e Francisco. Não bastassem os depoimentos e testemunhos de tanta gente, como esquecer o testemunho prestado pelo seu filho Mateus, de 25 anos, a expressar o rico legado do pai, fundado na pedagogia do exemplo e da amorosidade, manifesta inclusive nos momentos de dar bronca nos filhos. Antes de nos dizer qualquer coisa, tomava seu violão, tocava/cantava uma música, olhava para nós e nos falava o que tinha a nos dizer.
Também não me foi surpresa a mensagem recebida de Pe. Reginaldo Veloso, hoje, dia 6/12, dando conta de que “Ricardo Brindeiro e Madiga, Nelson Mandela são os grandes sinais de Natal deste ano de 2013.” Sentimento que fazemos nosso!
Com seu jeito amoroso de ser e de militar, Ricardo se torna figura emblemática de militante de um novo tipo. Distanciando-se daquele perfil sisudo e enrijecido, Ricardo testemunhava sinais de bondade, abertura, amorosidade a temperar sua vida de profundo compromisso com a causa libertadora do povo dos pobres, na pespectiva do Seguimento de Jesus.
Obrigado, Ricardo! Você segue vivo e presente a nos inspirar práticas de amorosidade com o Planeta, com os humanos e com toda a comunidade de viventes, pelas trilhas do Reinado de Deus!

João Pessoa, 6 dezembro de 2013.

“Paulo Freire – polifonia para compreender e agir no mundo”: notas de uma exposição

Paulo Freire segue a atiçar, como fagulha de uma utopia libertária, as esperanças militantes de que um “outro mundo é possível” e necessário. Bem ilustram essa afirmação as inúmeras experiências de grupos de estudos e de pesquisas espalhados pelo Brasil, pelo Nordeste, pela Paraíba. Só na Paraíba, temos registros de grupos atuando, já há algum tempo, no Litoral, no Agreste e no Sertão.
Na UFPB, por exemplo, mais precisamente no Campus de Rio Tinto-Mamanguape, vem tendo lugar uma dessas fecundas experiências de Grupo de Estudos freireanos, inclusive pela promoção de círculos de cultura, desaguando em momentos mais fortes de síntese dessas experiências, tal como se deu nos últimos dias de outubro recém-findo, por meio de conferências, grupos de trabalho, oficinas, exposições de “banners” e atividades artístico-culturais.
Tive a oportunidade de participar, com outros colegas, de uma dessas Mesas, cujo tema proposto foi “Paulo Freire – polifonia para compreender e agir no mundo. Cuido de resumir de que modo busquei glosar o mote proposto.
Poética, a forma como foi proposto o tema da Mesa. Por certo, a experiência existencial e o legado de Paulo Freire bem inspiram um chamamento à polifonia e, mais do que isso, a uma sinfonia a ser protagonizada por distintos sujeitos (coletivos e pessoais). “Polifonia”, como sugere a própria etimologia, enseja uma pluralidade de vozes, ou de sujeitos a expressarem seus projetos, seus sonhos. Eis um primeiro passo, na busca de atendimento ao apelo freireano.
Pensando melhor, inspirados pelo próprio Freire, damo-nos conta de que, melhor do que “polifonia” (sentido de pluralidade de vozes), é a expressão “sinfonia”, que, além de supor a mesma pluralidade de vozes, também pressupõe uma afinação de vozes, de sujeitos, atendendo, assim, ainda melhor, ao seu sentido de diálogo, como expressão que vai além da mera pluralidade de sujeitos a expressarem seus desejos, à medida que os convoca a interagirem, a uma atenta escuta da palavra do outro, seguida de uma resposta. Em ambos os movimentos (o de ouvir e o de falar), estando os pólos interagentes dispostos a aprender com o outro, passando a incorporar novas contribuições, num verdadeiro exercício de interculturalidade. Enquanto na mera ação de multiculturalidade (polifonia)– quantas vezes já nos alertava João Francisco de Souza, a esse propósito! – temos a expressão individual de vários sujeitos, para que se dê, contudo, um exercício de interculturalidade, é necessário que os interlocutores interajam, se deixem tocar pela palavra do outro, se façam dispostos e abertos à novidade, buscando incorporá-la em seu aprendizado. De tal esforço de sintonia são chamados a participar, não apenas os iguais, mas também os diferentes, desde que não se trate de antagônicos (debater agroecologia com as forças do hidro-agronegócio parece perda de tempo…
Em nosso caso concreto, a partir do mote que nos é oferecido, algumas questões emergem:
– qual seria mesmo o sentido ou o alcance de uma tal empreitada?
– quais são seus protagonistas?
– quais são as prioridades e modos de alcança-las?
Na perspectiva freireana, qualquer iniciativa desse porte passa por uma intencionalidade, por um projeto político, indo além de sua dimensão estritamente estética. Todo empenho na produção de uma polifonia ou de uma sinfonia é bem-vindo, inclusive pela sua dimensão estética. Ocorre que, em Freire, (quase) tudo passa por uma dimensão (também) política, de transformação social, do mundo, das pessoas, sempre numa perspectiva de aprimoramento. Há, pois, de se ter claro o horizonte dessa sinfonia: produzir uma sinfonia para quê, para quem? Para que tipo de mundo? Para que tipo de sociedade? Para que tipo de ser humano?
Sendo o horizonte freireano o da incessante busca de uma nova sociabilidade, forjada por um novo homem, uma nova mulher – um “novo mundo possível” e necessário -, é fundamental que tal busca se processe a partir da ótica dos “de baixo”, dos economicamente explorados, dos politicamente dominados, dos culturalmente marginalizados, dos/das que se indignam contra toda injustiça, inclusive contra os ataques à dignidade do Planeta.
Daí a importância de se forjar uma sinfonia com os sujeitos próprios dessa construção, seja na dimensão das relações sociais de gênero, no âmbito étnico, no horizonte geracional, na perspectiva das relações com a Mãe-Natureza, nas relações com o Sagrado, na dimensão da Cidadania, no terreno das relações de Trabalho…
Em cada uma dessas (e de outras) dimensões, há sujeitos (coletivos e individuais) que participam como protagonistas dessa mesma empreitada. Se somente os “de baixo” têm interesse concreto de mudar o atual modo de produção, de consumo, de gestão e de relação com a Natureza, é só com eles e graças ao seu protagonismo – dos movimentos populares, das organizações de base de nossa sociedade – que conseguiremos dar conta desse desafio. Em outras palavras, não será pela (vã) expectativa de que seus projetos venham a ser implementados pelo Mercado ou pelo Estado (ambos representantes e componentes essenciais do Capitalismo), mas, ao contrário, apenas na proporção em que o fazem, ciosos de sua autonomia relativa em face de ambos, por meio de estratégias e lutas que respondam, de forma coerente, ao espírito de seus objetivos. Forjar uma nova sociabilidade implica um projeto a longo, médio e curto prazos, alcançando distintas gerações, ao mesmo tempo em que, já a partir de agora, se comece a gestar esse processo, inclusive graças a iniciativas moleculares das relações do cotidiano. Em vão buscamos construir uma nova sociabilidade por caminhos outros que também não sejam coerentes na postura e nos meios em que se vai buscando construir. Só alcançaremos um horizonte de Liberdade também por caminhos e posturas de homens e mulheres renovados. Ou em incessante renovação.

Por onde começar? Que prioridades definir? São questões pertinentes. Por maior que seja o nosso apreço ao legado de bravos movimentos do passado, e mesmo por venerandos pensadores clássicos, bem sabemos que os desafios presentes não exatamente iguais aos por eles enfrentados em seu tempo. Desafios tais como os que nos são hoje colocados pelas relações sociais de gênero, pelas relações de etnia, pelas relações de espacialidade, pelas relações geracionais, pelas relações de Trabalho, na atual conjuntura, entre outras, merecem atenção especial, bem como formas distintas de organização e de enfrentamento. Isto supõe, por exemplo, um enorme esforço, não apenas de caráter organizativo e de mobilização, mas também no enfrentamento dos desafios do processo formativo, na perspectiva de Educação Popular, na ótica freireana. Um processo formativo que nos propicie aprofundar, de modo contínuo, e sempre na perspectiva dos “de baixo”, questões tais como memória (a memória perigosa dos movimentos sociais populares, o legado dos bons clássicos…), a práxis do compromisso, a mística revolucionária, em vista da incessante construção dos nossos sonhos. Se em Freire, é tão forte a inquietação com a leitura de mundo, hoje somos instigados, não apenas a uma releitura do mundo, como também a uma reescrita do mundo, a partir de nossa práxis coletiva e pessoal de cada dia, como nos alerta a famosa Tese 11 do velho Marx…

Sinais de mudanças em curso na Igreja Católica

Sem esperar alterações substantivas imediatas – não saberia dizer onde as mudanças são mais lentas e difíceis, se nas igrejas ou nas estruturas macrossociais -, o certo é que a era Francisco segue inspirando um clima de reforma a não perder de vista.
Nas décadas que sucederam ao Concílio Vaticano II, a impressão que se tinha é que as coisas se mexiam sobretudo na América Latina (Medellín, Puebla, CEBs, Teologia da Libertação, “Igreja na Base”, pastorais sociais, CEBI, um grupo seleto de bispos proféticos, religiosas inseridas no meio popular…). Na presente conjuntura, contudo, sem negar que muita coisa também por aqui acontece (estamos a caminho do XIII Intereclesia das CEBs), avalio que bem mais coisas vêm se passando nos Estados Unidos e na Europa, graças ao protagonismo das Religiosas e das Leigas e Leigos trabalhando em redes.
Notadamente dos anos 90 para cá, constata-se uma tendência crescente de organização, de formação e de mobilização do mundo leigo e do mundo das Religiosas, mais recentemente seguidas por iniciativas corajosas também de padres. Já não se trata de uma iniciativa isolada. Em meados dos anos 90, por exemplo, irrompe, na Áustria, depois irradiando-se por dezenas de países, o IMWAC (International Movement We Are Church), hoje fortalecido com a participação de Leigas e Leigos de países como Alemanha, Inglaterra, Holanda, Espanha, Portugal, Bélgica, Dinamarca, Suécia, Noruega, África do Sul, Chile, Brasil, entre outros. Um movimento que luta por reformas na Igreja (e na sociedade), seja no campo de sua estrutura, seja no âmbito da gestão, seja no que diz respeito à participação dos Leigos e Leigas nas decisões, seja quanto ao necessário reconhecimento do justo lugar das Mulheres como protagonistas também nas decisões, seja no campo dos direitos humanos ao interno da Igreja Católica, entre outros pontos priorizados.
Nos Estados Unidos, tornou-se bem conhecida a atuação missionária das Religiosas organizadas numa rede de lideranças de distintas congregações, mais conhecida como LCWR, atuando sobretudo entre os mais distintos grupos de pessoas em situação de risco (mulheres, imigrantes, jovens, etc., etc.)
A exemplo destes dois, há dezenas de outros grupos, principalmente os mais diretamente envolvidos com o direito das mulheres na Igreja, como o Católicas pelo Direito de Decidir, com atuação também no Brasil.
Na década atual, despontam também iniciativas corajosas da parte de grupos e organizações de presbíteros, começando pela famasa organização “Pfarrer Initiative”, envolvendo centenas de padres especialmetne nos países de língua alemã. Iniciativa que inspirou diretamente a formação de associações similares na Irlanda, nos Estados na Austrália e em outros países.
A respeito do crescente surgimento de associações de presbíteros, com o propósito de fornecer informações mais recentes (a quem interessar possam), cuido de assinalar “links” importantes de “sites” ou de páginas na Web trazendo farto material sobre a atuação mais recentes de iniciativas semelhantes, em especial na Irlanda:
Association of Catholic Priests:
http://www.associationofcatholicpriests.ie/
Three priests added to Leadership Team of ACP
Presider’s Page for Sun. 3 November (31st Sunday)
Dermot Lane commends and challenges the ACP
ACP report on Yvonne Murphy investigation published
Is Mass, like Confession, becoming ‘the vanishing sacrament’?
Preparatory Document for the Synod on the Family
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Resumo da III Semana Teológica Pe. José Comblin

III SEMANA TEOLÓGICA Pe. JOSÉ COMBLIN
(João Pessoa, 22, 23 e 24 de outubro de 2013)
Dia 22 de outubro
O tema geral da III Semana Teloógica, fruto da fecunda experiência das Jornadas Comunitárias do campo e da cidade, é “O Espírito Santo e a Missão: o protagonismo das Juventudes”, que passou a ser tratado mais diretamente, a partir do segundo dia, tanto nos painéis como nas exposições dialogantes, com distintos focos: gênero, geração, compromisso sócio-ambiental e formação.
O primeiro dia desta III Semana Teológica Pe. José Comblin, considerando a inspiradora figura de tal iniciativa, teve como foco a apresentação do livro póstumo do Pe. José Comblin, O Espírito Santo e a Tradição de Jesus, feita por Mônica Muggler (tendo destacado o processo de construção das distintas versões ligadas pelo autor do mesmo livro) e por Eduardo Hoornaert (atendo-se mais diretamente ao conteúdo do livro).
Como ocorreu no início e no encerramento de cada noite desta Semana Teológica, graças à animação de Marcelo, de Rita, de Pe. Carlos (com violão e flauta) e de outros integrantes da Rede Celebra, de Santa Rita – PB, os participantes foram convidados a vivenciarem um denso momento de espiritualidade, com cânticos, rito da luz, gestos simbólicos e invocação do Espírito Santo, todos sendo convidados a cantar o refrão “Não deixem cair a profecia”, uma das últimas palavras pronunciadas por Dom Helder Câmara, correspondendo ao conhecido apelo paulino: “Não extingais o Espírito Santo. Não desprezeis as profecias.” (1 Ts 5, 19-20).
Coube a Aparecida Paes Barreto (Cida), do Grupo Kairós/Nós Também Somos Igreja, e a Pe. Hermínio Canova, do Grupo Igreja dos Pobres, em nome dos demais grupos organizadores da III Semana Teológica Pe. José Comblin,fazerem a abertura da III Semana. Cida cuidou de dar as boas-vindas a(o)s participantes, bem como fazer uma breve recapitulação das Semanas Teológicas precedentes, enquanto o Pe. Hermínio Canova sublinhou o caráter da primeira noite, acenando para a tarefa confiada a Eduardo Hoornaert e Mônica Muggler, de apresentarem o já referido livro póstumo do Pe. José..
Em seguida, Cida retoma a palavra, para chamar à mesa os expositores da noite, o historiador e teólogo Eduardo Hoornaert e a missionária e coordenadora das Escolas de Formação Missionária, Mônica Muggler.
MÔNICA MUGGLER
Mônica iniciou felicitando os grupos organizadores da Semana Teológica pelo empenho e persistência na promoção desta iniciativa. Forneceu, de passagem, vários informes sobre livros e artigos reunidos no Memorial Pe. José Comblin, em Santa Fé (Solânea), de onde estava vindo há poucos dias, e onde, em meio a cerca de quatrocentos artigos lá reunidos, pôde revisitar alguns textos do Pe. José, escritos nos anos 60, que muito a impactaram por sua reconhecida atualidade.
Já acenando para o livro póstumo, “O Espírito Santo e a Tradição de Jesus”, lembrou que, dentre os mais de 70 livros escritos por Pe. José, a grande maioria resultou de convites e encomendas que lhe faziam, para atender a distintas necessidades e aspirações editoriais e pastorais, enquanto apenas uma pequena parte – uma meia dúzia – é que tinha brotado genuinamente de sua iniciativa (“Tempo da Ação”, 1982; “A Força da Plavra”, 1986. “Vocação para a Liberdade”, 1998; “O Povo de Deus”, 2002; “Vida em Busca da Liberdade”; “A Profecia na Igreja”).
Quanto ao livro póstumo, “O Espírito Santo e a Tradição de Jesus”, surgiu de uma pergunta de uma pessoa do Grupo que costumava reunir-se mensalmente em sua residência, em Bayeux, indagando-o sobre por que ele ainda não havia escrito um livro expressamente voltado sobre a ação do Espírito Santo na Igreja.
Aceita a provocação, ele cuida de redigir o livro, que acabou recebendo distintas versões, alcançando cinco diferentes versões, uma das quais sumiu do seu computador, graças a uma tecla equivocada sobre a qual havia pressionado…
Era o estilo de Pe. José dificilmente contentar-se com uma única versão. Costumava refazer seu caminho de redação, buscando aprimorar, mas sem reeditar o já escrito.
Em março de 2011, ainda não havia acabado o livro, por força de viagens e deslocamentos frequentes que precisou fazer, implicando interrupção de sua rotina de produção. Esperava publicar seu livro no final de 2011. O fato é que veio a ter sua páscoa em 27 de março de 2011, deixando inacabada sua obra.
Com a crescente expectativa de que o livro fosse publicado (agora, postumamente), emergia a pergunta: publicar, sim, mas qual das versões? Em conversas com pessoas próximas, inclusive Dom Frei Luiz Cappio, bispo de Barra – Ba, que acolhera Comblin e Mônica na Diocese de Barra, foi aconselhada a publicar todas as versões, tal como sucedera no processo semelhante ao que os franciscanos fizeram em relação aos escritos de Francisco de Assis.
Difícil, porém, resultou a aceitação por parte da Editora Paulus (na qual o autor vinha publicando suas obras, já havia algumas décadas). Foi comunicado pela Editora que só publicaria um determinado número de páginas, insuficientes para a assegurar a publicação de todas as versões.
Sendo assim, ela resolveu recorrer à Nhanduti Editora, de São Paulo, que aceitou publicar todas as versões e mais uma apresentação feita por Dom Cappio, além da introdução explicativa feita pela própria Mônica.
Enquanto relatava esse processo, Mônica também foi feliz ao ilustrar várias passagens de sua fala com situações e testemunhos acerca do estilo do Pe. José Comblin.
EDUARDO HOORNAERT
Antes de ater-se ao conteúdo do livro, fez algumas observações preliminares. Deu a conhecer a recente aparição, em Flamengo, na Bélgica, graças a iniciativa de amigos de Pe. José, de um livro contendo textos diversos de Comblin, Exemplar que presenteou a Mônica. Também, informou que, ainda na Bélgica, deve sair até inícios de 2014, um outro livro sobre Comblin, em Francês, trazendo, inclusive, vários artigos de teólogos brasileiros e de outros países, que ele próprio, Eduardo, já havia incluído e publicado em uma coletânea organizada pelo mesmo. Observou que ouviu desses amigos belgas a afirmação de que Pe. José, considerando o longo tempo vivido fora de sua terra, é aqui ainda um desconhecido…
Sobre o livro, discorreu sobre diferentes aspectos das versões, atendo-se mais diretamente a um aspecto, já analisado na coletânea que ele organizara, de autoria do teólogo Jung Mo Sung, que se concentra fundamentalmente na questão geracional em Comblin.
Trata-se de tema recorrente em obras precedentes, especialmente em seu O Provisório e o Definitivo (publicado pela Editora Herder, São Paulo, em 1968) no qual sustenta a tese de que cada geração é autônoma para propor e trabalhar sua perspectiva teológica específica, sem amarrar-se a autores de gerações precedentes.
Enquanto expunha seus comentários, também trazia questões candentes, a exemplo da apresentação que o próprio Comblin, em seu livro póstumo, lembrando, por exemplo, a aurora da Teologia da Libertação, quando ainda esta nem nome próprio tinha (dado por Gustavo Gutiérrez, em seu conhecido livro, de 1971/72). Ainda em meados dos anos sessenta, Comblin fazia parte de um pequeno grupos de teólogos iniciadores da Teologia da Libertação, do qual também faziam parte, entre outros, Juan Luiz Segundo, Segundo Galilea, Gustavo Gutiérrez.
Comblin tinha um estilo desinstalador. Mesmo em relação à Teologia da Libertação, aqui, ali, provocava situações de questionamento, inclusive entre seus colegas teólogos, como, por exemplo, em relação à tendência dominante de se lidar com categorias marxistas, ainda que tivesse conhecimento e apreciasse a obra de Marx.
Outro ponto tocado em sua fala, tem a ver com a posição de Comblin quanto a tratar a Tradição de Jesus como idêntica a um Messianismo, ainda que a Tradição de Jesus se valha de posições messiânicas do Judaísmo para extrair lições.
Após a exposição de Eduardo, seguiram-se várias intervenções da parte dos participantes, num fecundo exercício dialógico, inclusive com a participação e presença na abertura e nas intervenções de irmãos de distintas Igrejas reformadas, conferindo o tom ecumênico do Encontro, umas de suas marcas mais expressivas.
Dia 23 de outubro
O segundo dia III Semana Teológica Pe. José Comblin repartiu-se em três momentos que se interpenetram: durante a manhã, tivemos o desdobramento do tema geral da Semana (“O Espírito Santo e a Missão: o protagonismo das Juventures”) trabalhado com distintos focos: ecumenismo, gênero, compromisso sócio-ambiental e formação, todos perpassando a dimensão geracional. Na parte da tarde, além da continuidade desse momento de aprofundamento, tivemos a participação dos integrantes do recém-criado Núcleo de Estudos Pe. José Comblin, da UNICAP (Universidade Católcia de Pernambuco) e dos organizadores da Revista eletrônica Paralelluls; enquanto na parte da noite, o mesmo tema geral foi trabalhado, nas exposições dialogantes, sob o prisma do ecumenismo.
Manhã
Inicialmente, o Pe. Hermínio Canova, após convidar os presentes a um Oração, cuidou de explicitar a programação do dia, bem como propor algumas alterações na Programação, em função das circunstâncias e do número de participantes, sugerindo, inclusive, converter o formato oficinas em sucessivos painéis apresentados no mesmo auditório. Uma vez sugeridas, discutidas e acordadas tais sugestões com os presentes, Pe. Hermínio prosseguir sua introdução aos trabalhos da primeira manhã.
Tomando em consideração, especialmente, o fato de que várias pessoas presentes não haviam podido comparecer, no primeiro dia, convidou Alder Júlio a rememorar, em breves traços, como se havia desenrolado a primeira noite da III Semana Teológica, inclusive oferecer alguns elementos sobre como se havia construído o processo de organização da III Semana Teológica, graças ao protagonismo propiciado pelas Jornadas Comunitárias vivenciadas junto às comunidades rurais (região de Café do Vento, Sobra – PB e adjacências) e e urbanas (Alto das Populares, Santa Rita – PB). Feita tal rememoração, passou-se a convidar os/as responsáveis pela coordenação/animação dos três painéis, iniciando-se pelo Painel sobre os desafios sócio-ambientais e nosso comprimsso de cristâ(o)s especialmente em relação à convivência com o Semiárido brasileiro.
Primeiro Painel: Desafios sócio-ambientais e compromisso com a convivência com o Semiárido: Cecília Gomes (CPT/Cajazeiras), Joandro Gomes (CPT/Cajazeiras), com a colaboração de Vandeildo (da CPT, do Pajeú de Pernambuco)
Amparada em recursos do Powerpoint, Cecília iniciou sua uma exposição lúcida e didática sobre os desafios do Semiárido, recuperando elementos históricos, em âmbito internacional, especialmente a partir do final da Segunda Guerra Mundial, desde quando surge a famigerada “revolução verde” (que Pe. Tiago prefere chamar de “pacote verde”), com o propósito das grandes corporações de aplicar na agricultura as fartas reservas de substâncias químicas que sobraram do intensivo uso deles feito para a destruição dos inimigos. Finda a Segunda Guerra Mundial, essas grandes empresas trataram de aplicar na agricultura esses venenos, com a alegação de assegurar alimentos para as populações famintas, por meio da intensificação da lógica da produtividade através da aceleração artificial dos ritmos próprios do processo de produção agrícola.
No contexto dessa evolução é que se vai expandindo o hidro-agronegócio em todo o mundo. Também no Brasil e no Nordeste. Isto vai se traduzir no privilegiamento dos monocultivos (soja, cana, eucalipto, etc.) e da pecuária, em detrimento da diversificação de lavouras, tão característica da cultura camponesa e da agricultura familiar, cujas terras vão ser convertidas (inclusive pelo processo de grilagem, de expulsões dos trabalhadores e trabalhadoras de suas terras) em crescentes áreas de monoculturas, implicando em graves e crescentes danos à Mãe-Natureza e a toda a comunidade de viventes.
Desse processo vão resultar conflitos de toda sorte, assassinatos de trabalhadores e trabalhadoras, expulsões, conversão de extensas e crescentes áreas de plantações diversificadas como milho, feijão, mandioca, legumes, frutas, etc. em monoculturas, com sua vasta gama de danos sócio-ambientais, também no Semiárido.
Cecília e Joandro, com a efetiva contribuição de Vandreildo, também destacaram, sobretudo, várias formas de resistência e de iniciativas fecundas dos trabalhadores e trabalhadoras, em diversos Assentamentos do Alto Sertão da Paraíba e do Vale do Pajeú, em Pernambuco, a darem prova do que são capazes, no cuidado do solo, das sementes, no uso do solo, no emprego de tecnologias alternativas de efetiva convivência com o Semiárido. No rico material videográfico trazido por Cecília e Joandro, chamava particular atenção o tópico intitulado “Decifrando a Natureza”, como um modo de compreensão mais funda dos ritmos e da dinâmica da Mãe-Natureza, como condição de contribuir positivamente, inclusive, para uma saudável convivência com o Semiárido.
Enquanto Cecília e os demais jovens faziam suas apresentações, ia-se desenvolvendo entre as pessoas presentes no auditório do Centro de Educação da UFPB um caloroso debate, com questionamentos e intervenções dialogantes.
Segundo Painel: como se dá o processo formativo das Juventudes (Jeane Tranquelino, CEBs de Mamanguape)
Jeane começou por se apresentar. É professora, atuando em Mamanguape. Segue acompanhando de perto as lutas e o processo formativo dos jovens da região. Desde o final dos anos 90, passou por um processo de formação que a tem marcado profundamente, seja pelos cursos que recebeu no Centro de Formação Missionária (em Serra Redonda), depois também na Fundação Dom José Maria Pires, sempre acompanhada por educadores de referência da região, como Raimundo Nonato (CFM e Fundação Dom José Maria Pires), João Baitsta (da Fraternidade do Discípulo Amado, Sítio Catita, Colônica Leopoldina – AL).
Desde sua inserção na PJMP (Pastoral de Juventude do Meio Popular), bem como na CPT (Comissão Pastoral da Terra) e nas CEBs, tem-se convencido da importância desse processo formativo, destacando sobretudo aspectos tais como:
– a permanência/continuidade: quem passa por ele processo fica marcado durante toda a vida;
– o despertar da consciência cidadã, a partir do compromisso com os pobres;
– a promoção do protagonismo: todos se sentem chamados a participar do processo, de suas decisões.
Atualmente, vem acompanhando mais de perto os preparativos das CEBs da Arquidiocese da Paraíba, em direção à sua participação no XIII Intereclesial, a realizar-se em janeiro de 2014.
À semelhança do que se deu no painel precedente, a apresentação didática e objetiva por parte de Jeane, a compartilhar sua experiência formativa de jovem, suscitou diversas intervenções da parte das pessoas participantes.
Na parte da tarde
Tinha sido acordado que, devido ao tempo, o terceiro painel seria vivenciado na parte da tarde, seguida dos informes e propostas dos participantes vindos de Recife, mais precisamente da UNICAP (Universidade Católica de Pernambuco). E assim foi.
Terceiro Painel: O protagonismo das mulheres nas Igrejas cristãs (Artur Peregrino)
Artur Peregrino começou explicando que o convite inicial para essa oficina (agora convertida em painel) tinha sido feito conjuntamente a Maria das Dores (Dorinha), de Santa Rita, e a ele próprio. Impossibilitada, Dorinha, de comparecer, ele teve que assumir sozinho a condução do Painel, reconhecendo que, até pelo tema, teria sido melhor a condução por parte das mulheres. Mas, por outro lado, estava confiante em que se trata de estimular a participação e o protagonismo de todos os presentes.
Para desencadear a discussão, partiu como referência de três nomes de mulheres teólogas feministas: Ivone Gebara, Elsa Támez e Maria Lopez Vigil. Lembrou que, em entrevista concedida a jornalistas, quando de seu retrono do Brasil (Jornada Mundial da Juentude), o Papa Frncisco acenou para a necessidade de se produzir uma “teologia da mulher”. Declaração que desagradou algumas teólogas feministas, como Ivone Gebara, que lamentou que, depois de tanta produção no campo da teologia feminista, o Papa Francisco dela ainda não tenha toma conhecimento…
A partir dessas referências, Artur passou a propor distintos trechos de citações, com o propósito de, em sua expolisção, ir problematizando situações concretas indicadoras da importância efetiva das mulheres nas igrejas cristãs, o que contrasta ainda largamente com o lugar decisivo nelas ocupado. Situações a indicar uma ampla hegemonia de relações patriarcais (nas igrejas e nas sociedades), ignorando o fato de que nem sempre foi assim, como sublinha Rose Marie Muraro, em seus estudos.
Como sinais de resistência e de avanço, tanto Artur como outras falas (masculinas e femininas) apontaram exemplos concretos de como, em muitas comunidades pelo mundo afora, as mulheres vêm tomando iniciativas de autonomia, inspiradas numa releitura popular da Bíblia, fazendo surgir atitudes e iniciativas inovadoras para além das balizas permitidas pelo Vaticano. É o caso de sucessivas notícias de como as mulheres vêm passando a assumir a responsabilidade de presidirem, em suas comunidades, à memória da Ceia do Senhor, abençoando, inclusive, o pão e o vinho, de forma comunitária, além de várias outras celebrações.
Informes dos integrantes do recém-fundado Núcleo de Estudos Pe. José Combin, da UNICAP, bem como da Revista eletrônica Paralellus
Foram convidados à mesa cinco pessoas integrantes do Núcleo de Estudos Pe. José Comblin e de responsáveis pela revista eletrônica Paralellus, da UNICAP
Após apresentação, o Prof. Gilbraz cuidou de informar aos presentes sobre a biblioteca doada por Pe. Comblin à UNICAP, após certificar-se, não apenas da qualidade das instalações e dos cuidados especiais que a UNICAP assegura aos doadores, mas também as condições de atendimento ao público interessado. O Prof. Gilbraz também forneceu informações sobre o uso da biblioteca pelos pesquisadores e pelo público em geral.
Informou, igualmente, da recente criação do Núcleo de Estudos Pe. José Comblin, destacando seu caráter, seus objetivos, seu funcionamento, bem como sobre o grupo de componentes, com reuniões mensais, no prédio da Pós-Graduação em Ciências das Religiões.
Com a contribuição das demais pessoas que se apresentaram, informações também foram prestadas sobre a revista eletrônica Paralellus, cujo primeiro número foi dedicado ao legado do Pe. José Comblin. Tanto da revista quanto do Núcleo, foi informado ainda o endereço eletrônico onde podem ser encontrados mais detalhes:
http://www.unicap.br/comblin/
Na fala do Pastor Paulo César Pereira, integrante da mesma Equipe, foram apresentadas propostas instigantes de parceria com outros Grupos que se dedicam ao estudo do Pe. José Comblin. Podem ser conferidas no enderço eletrônico acima. Da Equipe também partiu a sugestão de um rodízio de sede da realização das Semanas Teológicas Pe. José Comblin. Propostas que pediram que o Grupo Kairos e outros parceiros analisassem para uma resposta posterior.
Na parte da noite
Como na noite precedente, coube aos integrantes da Rede Celebra, de Santa Rita, animar o momento especial de espiritualidade, no início e no encerramento da noite, com uma proposta litúrgica bem afinada ao espírito combliniano, em seus cânticos, em sua simbologia, em sua faz na primazia dos pobres, dos mártires. A Oração foi pronunciada pelo Pastor Sadraque, que esteve acompanhado de irmãos e irmãs da Igreja Betesda.
Foi, em seguida, passada ao Pe. Josenildo Lima a incumbência de coordenar os trabalhos da segunda noite. Fez uma oportuna contextualização dos desafios hoje colocados, bem como de iniciativas proféticas em curso, seja ao interno seja ao externo das igrejas cristãs. Em seguida, anunciou o tema da noite, com enfoque sobre o ecumenismo, e passou a chamar à mesa e a apresentar os convidados da noite: a Profa. Eunice Simões Gomes, da Pós-Graduação do Curso de Ciências das Religiões da UFPB, membro da Igreja Presbiteriana, e do Pe. Francisco de Aquino Júnior, teólogo e presbítero trabalhando como professor na Universidade Católica do Ceará, em Fortaleza, ofício que concilia com seu trabalho de animação junto a pastorais sociais e a movimentos sociais , inclusive a Pastoral do Povo da rua.
Profa. Eunice Simões
A partir do tema proposto, “O Espírito Santo e a Missão: o protagonismo das Juventudes”, e após suas palavras iniciais, prestadou homenagem ao Pe. Comblin, relembrando seu encontro marcante com ele, especialmente pela forma como a recebeu: “Em que posso servi-la?”, demonstrando acolhimento, disposição de servir e humildade. Antes de desenvolver sua reflexão sobre o tema proposto, Eunice propôs a(o)s presentes assistirem a um breve vídeo, com cenas que evocavam aspectos do tema. Passou, então, a distribuir su fala em quatro pontos, dentre os quais o sentido devocional em relação ao Espírito Santo, a dimensão meditativa, a dimensão comunitária.
Em cada uma das quatro dimensões contempladas, buscou combinar uma fundamentação bíblica (especialmente nos Salmos, mas também em outros livros) com ilustrações de situações existenciais concretas, a partir também de sua experiência como mãe, ao lidar com a educação de seus filhos – em especial a filha jovem, junto com o esposo.
Por meio desses exemplos, fazia notar o tamanho do desafio de se lidar com as diferentes expressões dos jovens de hoje, dada a complexidade e implicações concretas de um mundo globalizado, cuja grade de valores vai em direção contrária à que corresponde ao Reinado de Deus.
Pe. Francisco de Aquino Júnior
Ateve-se mais diretamente ao enfoque ecumênico do tema proposto. Ao situar as dificuldades de se fazer ecumenismo, hoje, acentuou os equívocos decorrentes do fato de se tratar ecumenismo mais como um discurso (“diálogo”) do que como práxis. Daí sua opção por começar situando as balizas de sua fala, a partir de seu propósito de situar, em grandes linhas, os desafios da vivência do ecumenismo, hoje, na América Latina. A partir daí, cuida de examinar distintas situações concretas fazendo aparecer tais entraves. Por último, foca a proposta de um ecumenismo de base forumalada por Júlio de Santana, uma referência latino-americano, inclusive pela sua reconhecida contribuição em um dos títulos do Projeto “Teologia e Libertação”, do qual participa justamente na abordagem do ecumenismo, em seu livro intitulado Ecumenismo e Libertação: reflexões sobre a relação entre a unidade cristã e o reino de Deus, publicado pela Vozes, em 1991.
Parte da convicção de que o que mais une os cristãos não é seu “diálogo” abstrato e formal em cima eventuais convergências doutrinárias, mas quando eles/elas se engajam na luta pela justiça e pela defesa “do órfãos, da viúva e do estrangeiro”, quando abraçam para valer o Reinado de Deus e sua justiça, desde a perspectiva dos pobres, dos povos indígenas, das comunidades quilombolas, das vítimas de homofobia, das mulheres, vítimas cotidianas da violência doméstica.
Daí a importância de não se fundar o trabalho ecumênico no discurso das doutrinas, mas na práxis do compromisso com a causa libertadora dos pobres. Nessa direção é que aponta a proposta de ecumenismo de base, feita por Júlio de Santa Ana, em escala latino-americana.
Seguiu-se a essas exposições um fecundo debate, com várias intervenções e questionamentos levantados aos expositores, a começar pelo Pe. Josenildo e graças à sua mediação.
No encerramento da noite, vota para a Rede Celebra a incumbência da celebração final. Aqui surge uma bela jovem vestida com roupas alusivas à paz, a dançar, ao ritmo da bela melodia, composta por Zé Vicente: “É bonita demais/ É bonita demais/ A mão de quem conduz a bandeira da paz”.
Dia 24 de outubro
Manhã
Como estava previsto, foi realizado o II Encontro de Jovens Teólogos e Teólogas do Nordeste, mediado pelo Pe. Josenildo, que após a abertura, solicitou uma roda de apresentações.
Pe. Hermínio Canova fez um breve relato do que havia sido o I Encontro de jovens teólogos e teólogas do Nordeste, realizado por ocasião da II Semana Pe. José Comblin. Tendo em vista a diversidade de perfis presentes no Encontro, pelo Pe. Francisco de Aquino Júnior e outros foi lembrado que, sob certo aspecto, todos/todas são teólogos/teólogas, havendo aquelas/aquelas que se dedicam ao oficio, de modo mais orgânico, no sentido mais acadêmico.
Várias falas foram expressas, em especial sobre as grandes inquietações e desafios que cercam a caminhada do Povo de Deus, hoje, em especial ao interno da Igreja Católica.
Foram socializados pelos respectivos autores suas obras mais recentes, como o fez o teólogo Francisco de Aquino Júnior, com vários trabalhos publicados, seja como autor singular, seja em coautoria. De modo semelhante, também o Pe. Josenildo socializou entre os presentes informes sobre recente publicação de um artigo seu, refletindo sobre os desafios das CEBs.
Muito importante, também, a contribuição de Ulisses, informando sobre dois números do CEBI, um dos quais trazendo reflexões instigantes sobre as recentes manifestações populares, no Brasil, com um olhar teológico.
Tarde
Na parte da tarde, a programação constou basicamente da projeção de dois vídeodocumentários:
– “Vidas Cheias”: apresentado o intenso verde e a exuberante produção agroecológica do alto Sertão, graças ao tratamento alternativo que se tem com a Mâe-Terra, em franca contraposição à lógica de Mercado característica do hidro-agronegócio;
– “Escola Família Agrícola Dom Fragoso, situada em Independência – CE; apresentando um processo formativo contextualizado, alternativo à lógica da escola convencional, à medida que se promove o protagonismo de todos os formandos, educando-os, seja no tempo chamado “sessão-escola”, seja na “sessão-comunidade”, com base no trato agroecológico, no compromisso de convivência com o Semiárido, bem como em orgânica interação com as famílias e comunidades de onde vêm os formandos.
Os videodocumentários suscitaram viva discussão sobre diferentes cenas neles observadas. Discussão que se ampliou a partir da pertinente e oportuna provocação feita pelo Pe. Francisco de Aquino Júnior: “O que tudo isso tem a ver com Teologia?” Em ressonância à provocação de Júnior, foi dito que os documentários permitiam uma (re)leitura da Criação, especialmente quanto aos cuidados (não tanto “domínio”) com a Mãe-Natureza. Permitiam um olha cristológico, mais atento às relações horizontais, de igualdade, de respeito à diversidade. Permitiam, sobretudo, um olhar pneumatológico, atento à ação do Espírito Santo no mundo e nas relações sociais.
Em seguida, foi a vez do jovem Poeta João Muniz nos brindar com a recitação de suas belas poesias sobre as gentes do campo, suas lutas, conquistas e esperanças. Mais: João Muniz, ao seu violão, também nos apresentou número especial por ele executado.
Noite
Pela iniciativa de Marcelo, sempre acompanhado de outros integrantes DA Rede Celebra, de Santa Rita, inclusive ao som do violão e da flauta, deu-se início ao momento de espiritualidade, com cânticos (“Não deixem cair a profecia” e com a leitura do Evangelho (Lc 4, 14-21).
Em seguida, o moderador da noite, Vanderlan, da Comissão Organizadora da III Semana, após explicitar o sentido das reflexões desta última noite, chamou à mesa o Pe. Hermínio Canova, da CPT e formador de várias comunidades rurais em torno de Sobrado – PB; a missionária Fátima Quirino, membro da Equipe de Coordenação da Escola de Formação Missionária de Mogeiro; e o casal Domitila Rodrigues e Tiago, ambos militantes do Movimento das Comunidades Populares, todos com a tarefa de relatar suas respectivas experiências de formação.
Pe. Hermínio Canova
Relata experiências de formação de jovens cristãos do meio rural, nas adjacências de Café do Vento (ou Antas do Sono), município de Sobrado – PB. Nessas comunidades de jovens do campo, foram realizados dois tipos de formação: um tendo a ver com demandas profissionais, atendendo às necessidades de inserção profissional, enquanto o outro ciclo de formação dizia respeito mais diretamente às demandas de formação cristã, de humanização.
No primeiro caso, foram oferecidos vários cursos profissionalizantes, conforme o interesse dos cursandos, com uma gama de opções atinentes a distintos ofícios dos jovens do campo.
No segundo caso, cerca de quarenta jovens tiveram a experiência formativa do Curso Básico, experiência do Curso da Árvore, por vários anos sendo oferecido a dezenas de jovens do meio popular, dentro da pedagogia combliniana. O Curso Básico consiste na feliz combinação entre conteúdos e metodologia. A partir de sete temas-chave (Igreja-Comunidade; o mundo dos pobres; Missão; Vocação; Oração; Ministérios; Povo de Deus), cada um vivenciado num final de semana por mês, os formando passam a trabalhar cada um desses temas-chave, recorrendo (em cada final de semana de atividades) a oito passos: oração, motivação (a partir da simbologia da árvore), troca de experiências, caixa de retratos (aprofundamento de textos bíblicos sobre o tema em foco), a vida de um santo, documentos da Igreja, nossa ação e celebração de encerramento.
Após o Curso Básico, foram trabalhados com essas comunidades um curso de Cristologia, outro de História da Igreja e, ainda em curso, um sobre Liturgia.
Fátima Quirino
Relatou a experiência formativa das Escolas de Formação Missionária, criadas pelo Pe. Comblin, espalhadas pelo Nordeste (Na Bahia: em Juazeiro e na Barra; em Pernambuco: em Floresta e em Nazaré da Mata; na Paraíba: em Mogeiro; no Piauí: em Esperantina).
Destacou os conteúdos aí trabalhados, dentre os quais Bíblia, Realidade Social, Liturgia, Dinâmica de Grupo, Aconselhamento… Tão importante quanto a parte dos conteúdos, é a metodologia seguida, fundada no protagonismo de todos, na formação para a Liberdade por caminhos de Liberdade, o compromisso com a causa libertadora dos pobres, o incessante acompanhamento dos formandos, mesmo depois de findo o período de formação presencial. Quem passa por essa experiência formaiva, segue nela e com ela comprometido pelo resto da vida.
Domitila e Tiago
Empregando recursos visuais, Domitila e Tiago iniciaram sua fala sintetizando a história do Movimento das Comunidades Populares (MCP), sucedâneo da JAC (Juventude Agrária Católica), do MER (Movimento de Evangelização Rural), tendo passado ainda por outras denominações, até chegar ao atual MCP.
Está organizado em todas as regiões do País, em um número considerável de Estados. Seus militantes trabalham colados às lutas populares do campo e da cidade. Enraizam-se nas comunidades, promovendo iniciativas de organização de base, em distintos setores da vida (eduação cultura, espportes, saúde, trabalhos artesanais, mecanismos de investimento coletivo, com propósito de autonomia financeira e política frente ao Mercado, ao Estado e outras estruturas institucionais.
Mantém dois jornais: um dedicado mais diretamente ao público adulto (“A Voz das Comunidades”) e outro dirigido mais explicitamente ao público jovem (“A Voz da Juventude Popular”). Esses veículos não são apenas informativos, servem como ferramenta de formação entre seus membros.
Em Santa Rita, no Alto das Popualres, fica a sede do MCP, onde também funciona a Escola do MCP, com espírito alternativo à educação convencional. Além disso, há um sem número de atividades organizadas pelo MCP com os jovens do bairro, abrandendo desde cultura, educação, esportes, artes, comemorações especiais.
Uma vez travado um bom debate em cimas das experiências relatadas, o moderador Vanderlan passou o microfone a Alder Júlio, para uma palavra de encerramento. Tratou de chamar os participantes a uma ação de graças pelo que foi densamente vivenciado nesses três dias. Também, agradeceu a quantos contribuíram para a realização da III Semana, desde os grupos parceiros na organização, às comunidades que protagonizaram as Jornadas, passando pelos convidados e por todos os participantes desta III Semana Teológica Pe. José Comblin.
Coube aos animadores e animadoras de Rede Celebra a grata tarefa de encerrar a celebração da noite, com a oração do Pai Nosso, e com a bênção final pelas mãos da Missionária Fátima Quirino, ao que se seguiram os abraços de paz.

Nota: O propósito do resumo é de fornecer a muitas pessoas (de perto e de longe) que não puderam comparecer à Semana, alguns elementos informativos de como transcorreu esta experiência. Trata-se, como se percebe, de um resumo aproximativo, feito sem tomada de notas nem consulta prévia aos expositores e expositoras, sujeito, portanto, a falhas, imprecisões e omissões.