sexta-feira, 2 de setembro de 2016

En búsqueda de una llave de lectura del legado de José Comblin: enunciados acerca de su vivencia y de sus escritos

Dinámicamente conectada con su densa personalidad, la vida de José Comblin se confunde con un impetuoso movimiento de renovación socio-eclesial que él anima con viva pasión y perseverancia incansable, en América Latina, y más intensamente en el nordeste brasilero, durante más de cincuenta años . Al acompañar y animar tal movimiento, también José Comblin, como excelente aprendiz de él recibe buenos influjos.
De esta larga actuación misionera, profética, social-política, pedagógica, investigativa – que ni siquiera su reciente partida (“el gran viaje”, como acostumbraba a anunciar), no sólo no consigue interrumpir, sino que inspira y despierta iniciativas y desarrollos impactantes, en distintos sujetos y en diferentes campos de sus actividades. Y no sólo en grupos y personas que lo acompañaron más de cerca, sea por los caminos por él recorridos, sea por medio de su vastísima obra teológica.
¿Cómo atreverse a ensayar pasos en búsqueda de una mirada de conjunto, un perfil sinóptico de José Comblin? ¿Cómo ensayar un esfuerzo de comprensión de lo fundamental de su legado de misionero, de profeta, de pedagogo, de teólogo? Para una empresa de éstas no bastaría recorrer, de forma sistemática, la lectura de sus escritos. He aquí algunas de las preguntas que nos inquietan y que nos ocupan, en estas líneas. Y tratamos de ejercitar este propósito, por medio de enunciados que van brotando espontáneamente de nuestro espíritu, con la intención de que puedan servir de incentivo a los jóvenes del medio popular en proceso de formación, y de pistas a los iniciados, en vista de eventuales profundizaciones temáticas.
Se torna superfluo decirlo, pero aún así insisto en expresar – que se trata de enunciados hipotéticos, parciales, limitados, provisorios – sobre lo que consigo alcanzar de fundamental del legado de José Comblin, a partir de lo que conseguí recoger de él y de tantos y tantas que con él convivieron más de cerca, tomando como referencias algunas decenas de sus textos teológicos (soy miembro de un grupo que, hace algunos años, viene estudiando su contribución teológica, especialmente los textos que él dedica a la comprensión de la acción del Espíritu Santo en el mundo), así como el conjunto de sus iniciativas misioneras y formativas, más allá de las conversaciones, mantenidas en las últimas décadas.
1. La liberación de los pobres constituye el núcleo fundamental de la Propuesta y del Seguimiento de Jesús.
2. La liberación de los pobres se hace por la fuerza del Espíritu Santo actuando incesantemente en los caminos y los enfrentamientos de la Historia, a medida que los pobres, concientizándose y respondiendo a su vocación, se organizan y se van constituyendo como Pueblo de Dios, en una red de comunidades autónomas y dinámicamente relacionadas, cuyas decisiones son tomadas desde la periferia hacia el centro, de abajo hacia arriba, de adentro hacia afuera.
3. A lo largo de su historia, las iglesias siempre tuvieron de alguna manera, la preocupación con los pobres, en cuanto objeto de compasión y de su obra asistencial. La Propuesta de Jesús pide mucho más que eso: Que todos nos convirtamos a la causa liberadora de los pobres, los enfermos, de los sin poder, de los sin voz y sin oportunidades. Esto sólo muy raramente ha ocurrido, gracias al testimonio profético de personas y grupos, tocados por y sensibles al llamado del Evangelio.
4. Es por la acción incesante, multiforme y coherente con la Palabra, que se va haciendo camino en la formación del Pueblo de Dios, en defensa de la vida del Planeta y de los Humanos, siempre por caminos de libertad.
5. José Comblin se mostraba en un estado permanente de búsqueda, muy vigilante y alerta a las señales de los tiempos, manteniéndose al día de lo que pasaba en el mundo y en la sociedad, en diferentes escalas, y en las distintas esferas de la realidad.
6. Ejercitando con reconocida competencia, a lo largo de toda su vida adulta, el oficio de teólogo, siempre hizo de la teología no un fin en sí misma, sino que, al igual que los grandes teólogos, siempre relativizó ese oficio, asumiéndolo como un instrumento, un punto de partida, a partir del cual trataba de dialogar crítica e incansablemente con diversos otros campos de saberes (científicos, artísticos y otros), procedimiento transdisciplinario al cual se atribuye la fuente más fecunda de la contribución de su denso legado, inclusive en la producción teológica.
7. Como resultado de esa característica, su obra teológica (en cualquiera de las áreas) se encuentra fuertemente impregnada de múltiples asociaciones e interacciones con la realidad social. En José Comblin, no se hace teología fuera del mundo, sino como un permanente ejercicio situado y fechado.
8. Sólo por medio de una formación permanente de los pobres, en que éstos se sientan y actúen como actores o protagonistas, sea como sujetos colectivos, sea como personas, es que se van tejiendo caminos rumbo a la Libertad, y por medio del ejercicio de la libertad.
9. No se deben esperar cambios sustantivos (en la sociedad y en las iglesias), confiándose de que vengan espontáneamente de arriba para abajo o de fuera para dentro. Cabe siempre a quien sufre la situación, la toma de la iniciativa para cambiarla.
10. Son ampliamente conocidas y reconocidas su refinada sensibilidad y su apertura ecuménica, de que son prueba convincente la densa reputación y el fraterno aprecio de que venía crecientemente gozando, como teólogo y como profeta, también por parte de los hermanos y hermanas de iglesias reformadas.
11. En el caso de las iglesias, muy poco se puede esperar de cambios significativos, a partir de las estructuras obsoletas (por ejemplo: vía modelo parroquial). Los autores de estos cambios son sobre todo los laicos y las laicas que priorizaron trabajos de, y en la base, fuera del templo, junto a los pobres y a las personas y grupos más olvidados y más discriminados.
12. Camino semejante, en relación con los desafíos de los cambios sociales: no vendrán de arriba, (de los grandes grupos económicos o del Estado y sus instancias, aunque fragmentos de éstos últimos puedan venir ocasionalmente en socorro). Deben ser, antes, buscadas y construidas junto a los “de abajo”, por la vía de los movimientos sociales, mientras se mantuvieren fieles a la causa liberadora de los pobres y marginalizados.
13. En la amplia variedad de formas de exclusión social, una consiste en la exclusión por el lenguaje. Hay una praxis academicista, largamente dominante, según la cual sólo a pocos iniciados es dado desvelar lo que se expresa en el habla o en los escritos de los especialistas. También aquí José Comblin adopta la pedagogía del ejemplo: su hablar y sus escritos, sin perder la profundidad que lo caracteriza, habla y escribe tan accesible a todos, a todos los que escuchan o leen.
14. Se empeñaba diariamente en poner en práctica sus convicciones, de modo que en su convivir – a los ojos de los y de las que estuvieran más próximos a él y lo leían con asiduidad – era posible observar la íntima y práctica asociación entre gestos y palabra. Y lo hacía del modo más sutil posible.
15. Con rara sensibilidad a las personas de distintas edades, era visible su confianza más pronunciada por los jóvenes, en quienes depositaba su mayor confianza y a quienes dedicó lo mejor de su trabajo formativo.
16. También en el plano social, no sólo nutrió una constante esperanza, sino también ejercitó continuo diálogo con los movimientos sociales populares y con las pastorales sociales. Prueba de ello es, entre otras actividades por él desarrolladas, su actuación formativa con la Escuela Nacional Florestan Fernandes, fundada para servir como espacio formativo continuo de los movimientos sociales del campo y de la ciudad.
17. Es conocido y reconocido el CUIDADO de José Comblin por la Madre-Naturaleza. Y no se trata de una preocupación reciente (como se dio en su vigorosa actuación de combate teórico-práctico contra el Proyecto de Transposición). Viene de lejos su aplicación apasionada al cuidado del agua, de los bosques, de los ríos… Se cuentan decenas o cientos de árboles que plantó y que cuido. Pocos saben, por ejemplo, de la caída que sufrió al tratar de contener el principio de incendio en el bosque, en terreno extremadamente accidentado, en el sitio en que residía, en Bayeux – PB.
18. Como pocos, José Comblin tenía la capacidad habitual (ya en él enraizada, por lo que podía prescindir con frecuencia de notas nemotécnicas), para pasar de un tema de discusión coyuntural a raíces estructurales, y su evolución a lo largo de los siglos. Con frecuencia, nos remitía, en función de la comprensión más profunda de los temas, a distintos siglos, con gran erudición.
19. La condición de la mujer y su lugar en la sociedad y las iglesias venían constituyendo una preocupación creciente en la vida y en los trabajos de José Comblin. Como no bastasen las referencias históricas a que nos remite, por ejemplo, en Vocación para la Libertad (Paulus, 1998), en sus iniciativas de carácter formativo trató también de fundar y acompañar, en Mogeiro – PB a mediados de los años 80, el Centro de Formación Misionera específico para los jóvenes del medio popular. Más recientemente, nos recordamos bien de su profética posición reaccionando contra la estrategia de criminalización del aborto, usada y abusada durante la campaña electoral del año pasado, por las fuerzas reaccionarias dentro y fuera de las iglesias.
20. Desde su formación inicial y de su formación continua, es visible el especial aprecio que cultiva por el Trabajo como experiencia humanizadora fundamental. En José Comblin, el trabajo era más que una rutina, era también factor ineludible del proceso humanizador.
21. Es notoria la desconfianza radical de José Comblin en relación a los vicios característicos de las instituciones – civiles, políticas y eclesiásticas – en su fiebre abrumadora de autopreservación. Aunque no negase la necesidad de un mínimo institucional, estaba siempre atento a alertar – inclusive a los movimientos sociales de izquierda (sindicatos, partidos, movimiento popular, pastorales sociales) – el permanente riesgo de institucionalizarse, en nombre del colectivo, pero, en la práctica, en beneficio de los dirigentes y de sus protegidos.
22. El internacionalismo constituye un relevante marco de su trabajo, de su acción, no sólo en cuanto misionero y teólogo, sino igualmente en cuanto ciudadano. Marca testimoniada por el alcance latinoamericano de su obra misionera, teológica y formativa.
23. Otra marca fuerte del legado de José Comblin tiene que ver con su pedagogía, cuya eficacia se destaca por mantener siempre iluminados horizontes de la formación propuesta (formación humanizadora como presupuesto de la formación cristiana), caminos que conducen a este rumbo (compromiso con las luchas de los pobres, protagonismos de los alumnos, capacidad de intervención social…), así como postura definida por parte de sus protagonistas. El núcleo de su propuesta apunta a una formación integral, capaz de promover junto a los alumnos el desarrollo de una personalidad madura, autónoma, consciente y libre, asociado a una formación comunitaria, cuyo acento está puesto en todo el proceso de formación, a partir del cual se da atención a cada momento específico: desde la planificación, pasando por el perfil de alumnos y formadores, por la relevancia de los temas y contenidos trabajados, por la metodología, por la evaluación, siempre en una perspectiva de promover la capacidad perceptiva y el protagonismo de los estudiantes, no sólo durante los momentos más fuertes de la formación, sino también después del curso, por medio de un acompañamiento continuo de los alumnos, ahora también formadores. En este sentido, es bien emblemática la formación vivenciada en el cuadro de las Escuelas Misioneras, propagadas en el Nordeste. Formación cristiana que implica necesariamente formación humanizadora.
24. Es siempre posible y legítimo dibujar el perfil de un autor, de una autora, a partir de su producción bibliográfica. Más complicado es dibujar el perfil de un legado que va mucho más allá de sus escritos, a la medida que es fuertemente impactado por lo vivido, lo que parece bien ser el caso de José Comblin. Una cosa es saberlo y escribir defendiendo una Iglesia pobre y servidora; otra es verlo visitando los formandos y formandas en los campamentos, animándolos a seguir en la lucha por la Reforma Agraria.
25. En un momento en que las fuerzas eclesiásticas hegemónicas anunciaban el final de las CEBs, pretendiendo sustituirlas por la expansión de los movimientos conservadores, se encargó José Comblin de anunciar, alto y claro, que las CEBs corresponden precisamente a lo nuevo, en el espectro de tantos siglos de Cristiandad. Si pasan por dificultades, gracias a las persecuciones sufridas, su propuesta es que está embarazada de lo nuevo, que hay que rehabilitar, en el tiempo oportuno.
26. Analizado en el espectro de los grandes teólogos formuladotes, en la historia del Cristianismo, José Comblin emerge, siempre sutil y humilde, como uno de los interlocutores más respetables, a la altura de dialogar críticamente con los teólogos de la Patrística, así como con un Agustín, con un Tomás de Aquino, con un Lutero y con los teólogos contemporáneos, en especial con los teólogos y teólogas latinoamericanos.
27. Un toque particularmente vivificante de la contribución de José Comblin, en su acción misionera y pedagógica, se garantiza por medio de una vivencia profunda de la mística del Seguimiento de Jesús de Nazareth, de una espiritualidad de fuerte enraizamiento evangélico, de manera de inspirar y alimentar las diferentes actividades realizadas.
João Pessoa, Junio del 2011
Editor: Enrique A. Orellana F.
Agradecimiento al autor teòlogo Alder J. Ferreira C., por envio de texto a Cuadernos Opciòn Por Los Pobres y a los
traductores, Enrique A. Orellana M. y J. Subercaseaux.

Cuadernos Opciòn Por Los Pobres – Chile
Movimiento Teologìa para la Liberaciòn – Chile
Correo:opcion.porlospobres.chile@gmail.com
Rosas 2090 D.- Santiago – Chile

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